Sueña, cree y crea

Lo importante no es como te vean, es como tu te sientas y luches por lo que quieres, nada mejor que tener la satisfacción en la larga o corta espera de los resultados de lo que tanto buscas y sueñas cada día para ti. Ir escalando y alcanzando la meta poco a poco, muestra que estas creciendo como persona. Recordar que nadie nació grande, experto, ni excelente todo a su debido tiempo. Le tenemos más miedo a nuestra luz que a la propia oscuridad. Realizaté y lleva a cabo tus sueños nosotros solos nos ponemos límites.
Pero es necesario para llegar a ellos que te preguntes…¿qué es lo que realmente te apasiona?…no importa la situaciòn o la edad que tengas… haz lo que te haga feliz y no revises tu pasado para recordar lo que te freno y sigue adelante con lo que te motivo aprendiendo de cada lecciòn.
Una pequeña reflexiòn:
“Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo; un hombre se sentó y observó por varias horas cómo una mariposa que había dentro se esforzaba para que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero, para poder salir de allí. Al cabo de un rato, parecía que esta mariposa ya no podía avanzar, que a pesar de sus intentos parecía no poder lograr salir. Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: cortó el resto del capullo para abrirle la abertura. Así, la Mariposa salió fácilmente. Pero al salir, su cuerpo estaba atrofiado, era pequeño y tenía las alas desforzadas. El hombre continuó observándola porque esperaba que, en cualquier momento, sus alas se abrieran, se agitarían y serían capaces de volar, de coger fuerza y forma. ¡Pero nada de esto ocurrió! En realidad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo desforzado y sus alas atrofiadas. Ella nunca fue capaz de volar. Lo que el hombre, en su gentileza y voluntad de ayudar, no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era el modo por el cual Dios hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa llegara a las alas, de tal forma que este fluido le diera la fuerza y la capacidad para volar una vez que estuviera afuera del capullo. Algunas veces, el esfuerzo es justamente lo que necesitamos en nuestra vida, para poder volar y salir adelante.
"Si Dios, el universo, el destino, la vida misma, cualquier deidad que creas nos permitiera pasar a través de nuestras vidas sin obstáculos, seríamos lisiados. No tendríamos la fuerza que podríamos haber tenido, y nunca podríamos volar…"





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