Aquello que te divide entre la conciencia, el sentimiento y el tiempo.

Cuantas veces llegamos al lamento y sufrimiento por situaciones que pensamos que no debemos, nos anticipamos de algo que no sabemos con películas en la cabeza llena de memorias y de otros cuerpos. Si cuando conocemos siendo conscientes de eso nuestro cuerpo nos despierta todo tipo de sentimiento, es porque aún con todo eso ya dejaste ingresar sin darte cuenta y vivir eso... Como le puedes preguntar al corazón que es hora de sacar a alguien o mejor a quien si o a quien no, saber que es lo correcto y lo que nos depara esa elección si ya lo dejaste entrar en ese hueco. Entonces en ese plan lo mejor es abrirle para saber que nos va a enseñar. Siendo consciente que todo es transitorio y por lo mismo te lograrás liberar cuando sepas que ha acabado tu proceso con ellos. También analiza que aquellos que su partida o ausencia ha dolido son ellos los cuales más felicidad haz recibido. Y, para tu calma debo decirte que todos tenemos amores a destiempo, ésos que siempre están ahí para tí y tus escalofriantes problemas existenciales, esos que siempre estuvieron, pero que por uno ú otro motivo, no pueden juntarse, pero éso no nos importa, estemos con quien estemos siempre nos prometimos estar ahí, y durante éstos muchos años, hemos cumplido nuestra promesa, de repente a medias, pero que nos queda? ni siquiera historias que contar porque sabemos todo el uno del otro y como decirte por los siguientes 10 años… bienvenido a mis ruinas, por favor ten cuidado y no tropieces con los escombros de mí corazón roto y con estos versos que son para ti. ¿Sabes? me sorprende que nuestros caminos siempre estén cerca. Perdona por la lluvia, son las lágrimas de los males amores que tuve, que tengo y que seguro tendré, no metas lo pies en los charcos y te hundas en mi tristeza, tengo miedo de que luego no encuentres como salir de aquí. Antes siempre tuve compañía en mi soledad, pájaros que vivían en mi cabeza y se alimentaban de los poemas que escribía de amor… pero decidieron emigrar, esos pájaros me recordaban a ti. Ahora que tengo tiempo quiero enseñarte mi rincón favorito de estas ruinas… mira ahí, entre aquellas dos paredes, ese es mi rincón favorito, allí aun queda esperanza, allí me siento y pienso que algún día todo esto pasara y no será más que un mal recuerdo. Porque si algo he aprendido es que nada es para siempre… Ni siquiera nuestras promesas...




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