Luna Nueva: reconfirmando la identidad✨
"Para crear lo que no has creado tienes que hacer lo que nunca has hecho"
Siempre se asocia al signo de Leo con su parte más básica: un ególatra narcisista queriendo ser el centro de atención. Esa es nuestra pobre visión de este signo, o más bien, nuestra pobre encarnación de la energía que representa lo más luminoso del zodiaco.
¿Por que lo más luminoso lo encarnamos de una manera tan banal? Simplemente porque no entendemos de que se trata lo luminoso.
Platón ya en su Alegoría de la Caverna nos decía que los seres humanos éramos como esclavos atrapados en una caverna que solo veíamos las sombras pasar. Hasta que uno se animó a salir y, claro, luego de años de estar en la oscuridad, la luz lo cegaba. No podía mirar directamente los objetos, porque le lastimaban los ojos. Tenía que seguir mirando la sombra.
Y así estuvo un rato, hasta que logró adecuarse y luego de mirar los objetos, vio por primera vez su propio rostro reflejado en un lago y entonces descubrió, para su maravilla, que la causa de todo lo existente el mismísimo Sol: ese punto brillante en el cielo que daba calor y vida.
Regreso, feliz, a contarle a sus amigos de la caverna lo que había descubierto, pero ellos no le creyeron. Luego se burlaron de él y, finalmente, lo quisieron matar.
Este es el proceso exacto y perfecto de lo que llamamos “despertar espiritual”. No es sencillo salir de la cueva en la que estamos creyendo que lo que vemos es la realidad. Mucho menos acostumbrarnos a la inmensa Luz de lo auténtico que nos permite reconocer nuestro verdadero rostro.
Reconocernos luminosos no tiene nada que ver con reconocernos talentoso o brillantes, pues hay seres muy luminosos y muy humildes, simples y sencillos, y que saben ocupan su lugar.
El Sol es el centro del sistema solar y sabe ocupar su lugar. No se siente mejor que nadie, pero tampoco se siente no apto para estar dirigiendo al sistema del que es centro. Sabe que si se va, que si huye, todo devendrá en caos. Y por eso mismo, porque sabe de la importancia de ocupar su lugar, es que siempre lo hace. Una y otra vez, está allí, donde siempre, iluminándonos a todos por igual.
Así como tampoco se jacta ni se envanece de toda su luz, ya que también sabe que más allá de su pequeño sistema -luego de Leo viene Virgo- hay millones de sistemas con otras Estrellas, haciendo su trabajo. Se rinde humilde ante el vasto e infinito Universo repleto de soles -su opuesto es Acuario- y jamás deja de ocupar su lugar, en beneficio de todos los seres.
Si uno sabe quien es, sabe cual es su lugar. Y si sabe cual es su lugar, sabe lo que tiene que hacer. Y lo hace.
Deseo que en esta Luna Nueva podamos reconocer quienes somos, cuál es nuestro lugar en el mundo, y que cada quien sepa lo que tiene que hacer. Y lo haga.
Así, el mundo será un nuevo mundo. Porque habremos comprendido finalmente cual es nuestra naturaleza y corazón original.
Que así sea 🙏🏼✨




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